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CLASIFICACIÓN
Obra pictórica titulada La
Libertad guiando al pueblo, realizada por Eugène Delacroix en 1830. Estilísticamente
pertenece al romanticismo francés y se conserva en el Museo del Louvre de
París.
ANÁLISIS
A partir de la segunda década
del siglo XIX, un nuevo movimiento artístico surgía en Europa como reacción al
Neoclasicismo. El estilo romántico suponía una vuelta al pathos, a lo
pasional y desmesurado, frente al ethos, lo equilibrado y mesurado.
El tema trata un episodio de
las Revoluciones Liberales del siglo XIX en Francia. El 26 de julio de 1830,
Carlos X deroga los derechos civiles constitucionales, y disolvía el
parlamento. Esto provocó una insurrección popular que terminó con la abdicación
del rey en su primo Luis Felipe de Orleáns.
Los rebeldes que no tenían
líder, los guía la personificación de la Libertad. La figura de la libertad se
inspira en las estatuas grecorromanas clásicas: el rostro sereno al estilo
griego, el torso desnudo bajo unos paños que se adhieren a la anatomía
responderían a los ideales neoclásicos sino fuera por la falta de idealización
final. La Libertad se ha aliado con el pueblo, y aparece como una ciudadana más
en el combate entre las barricadas: el vestido desgarrado y sucio, la piel sucia,
pelo en las axilas, el gorro frigio que los revolucionarios franceses adoptaron
como símbolo de libertad.
En el lado derecho de la
Libertad, un adolescente armado camina a su lado. Un homenaje del pintor a los
más jóvenes que murieron en las revueltas. De hecho, un gran número de los casi
2000 fallecidos en la revuelta fueron jóvenes.
A la izquierda de la Libertad,
se encuentra un hombre con el sombrero de copa, que es un autorretrato de
Delacroix. Aunque el no participó activamente en los disturbios y los apoyó. Delacroix
escribió al respecto. “¡Si no he vivido por la patria, al menos pintaré para
ella!”. Ese afán de pintor revolucionario, también se muestra en la firma, que
en vez de aparecer en los ángulos inferiores del lienzo, aparece en los restos
de una barricada al lado del niño armado.
El hombre, que se sitúa a los
pies de la Libertad, probablemente herido y en su último aliento, observa a la
Libertad y tiene los mismos colores que la bandera tricolor francesa, es un
símbolo de quienes son los verdaderos patriotas.
A la izquierda un hombre con
una boina representa a los obreros, a pesar de sus míseras condiciones, se
unirían a la revuelta apoyando las libertades y en busca de mejoras laborales. La
supresión de la libertad de prensa, no solo iba a convertirse en un
inconveniente para la burguesía republicana, sino que dejaría sin trabajo a
miles de obreros de las imprentas.
Delacroix utiliza una
composición triangular, siendo el vértice superior la mano de la Libertad que
sujeta la bandera y el resto de vértices están las cabezas de los hombres
muertos en el suelo.
Para dar dramatismo a la
escena, Delacroix utiliza colores fríos (azules, negros y grises). Utiliza los
colores cálidos en la Libertad: el rojo de la bandera ondeante, en las cintas
del vestido, y en el gorro frigio; y el amarillo en el vestido.
El foco de luz proviene de
ángulo superior izquierdo y está dirigido a la Libertad. Esta figura se recorta
perfectamente junto al niño, sobre el fondo blanco del humo de los combates. Delacroix
utiliza los agudos contrastes lumínicos entre sombras y zonas iluminadas en el
resto de las figuras.
CONCLUSIÓN
El cuadro fue comprado por el
nuevo rey para la sala del trono, aunque nunca fue allí expuesto. Volvió a
aparecer en la Revolución de 1848 y desde 1855 se encuentra en el Museo del
Louvre. Se dice que Victor Hugo se inspiró en el dramatismo y en el patriotismo
de este lienzo para escribir Los Miserables (1862).
El dramatismo, la muerte y el empleo de claroscuros, son rasgos característicos del romanticismo francés, que observamos también en otras obras como La balsa de La Medusa (1819) de Gericault. Obra en la que probablemente se inspiró Delacroix, al colocar el hombre semidesnudo en primer término, y al hombre moribundo a los pies de la Libertad.


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