De los muchos desafíos en cuestiones
medioambientales, sin duda el problema que supone la acumulación de residuos
plásticos en las aguas marinas, es uno de los más preocupantes para la
comunidad internacional. La amenaza del medio marino y da degradación costera,
que afecta a las especies y sus ecosistemas, repercute también en la salud
y seguridad humana. Y por supuesto en sectores económicos, como la pesca, el
turismo y el transporte marítimo.
CONVIVIMOS CON PLÁSTICOS
Los plásticos son polímeros
procedentes del petróleo que combinados con otras sustancias químicas (aditivos)
se generan fibras sintéticas de diferentes propiedades y texturas. Hay muchos
tipos de plásticos y vivimos rodeados de ellos: las botellas de agua está
hechas de polietileno tereftalato (PET) y los tapones de polipropileno (PP); en
la ropa y el calzado se utiliza el poliéster (PES); el polietileno en bolsas de
plásticos y envases de productos de limpieza; el policloruro de vinilo (PVC) en
tuberías; los envases de comida está hechos de poliestireno (PS); los cepillos
de diente de poliamida, etc.
OCÉANOS DE PLÁSTICO
Cada año entran oceános hasta 8 millones de toneladas de basuras marinas, siendo el 80% de ello plásticos. En los últimos 30 años ha aumentado un 620% el número de plásticos en los océanos y a este ritmo se estima que en el 2050 hay más restos plásticos que peces en los mares.
El 80% de los residuos plásticos llegan al mar a través de ríos y costas. El 40 % de los residuos plásticos que llegan a los océanos se generan en épocas estivales, y están vinculadas al turismo.
El 20% restante se vierte en actividades humanas dentro de los propios océanos: transporte marítimo y pesca. Se estima que el 10% de la basura marina procede de la pesca.
Se estima que 52 millones de toneladas están flotando en la superficie y 29 están en los fondos marinos. A pesar de la diferencia de tonelaje, tan sólo el 15% de la basura marina flota sobre la superficie del mar, otro 15% permanece en la columna de agua y el 70% restante descansa sobre el lecho marino. Esto se debe a la diferencia de tamaño de los residuos plásticos.
LOS MICROPLÁSTICOS
Entre los residuos plásticos que existen en las aguas marinas distinguimos dos tipos según su tamaño: los macroplásticos y los microplásticos.
La mayor parte de los microplásticos se
forman a partir de pásticos más grandes, debido a degradaciones físicas
(oleaje, temperatura, radiación solar) y quimicas (oxidación, hidrólisis), lo
que produce una fragmentación continua en elementos más pequeños. Los
micropásticos tienen un tamaño máximo de 5 milímetros y distinguimos tres
tipos: los mesoplásticos con un tamaño entre 500 micras y 5 mm; los
micropásticos entre 50 y 500 micras; y finalmente los nanoplasticos, con un
tamaño inferior a los 50 micras.
PELIGRO PARA LA VIDA
Estos microplásticos suponen un problema muy serio puesto que se introducen en la cadena trófica de las especies marinas.
Los microplásticos actúan como vectores para el transporte de compuestos químicos (aditivos) y metales pesados y contamintates orgánicos hidrófobos (COHs). Estos elementos una vez ingeridos interfieren en los procesos biológicos de las especies: tienen efectos de disruptores endocrinos, afectan a la movilidad, la reproducción y el desarrollo, a los sistemas neurológicos e inmunologicos o tienen efectos carcinogénicos.
Aún no se ha producido el desarrollo
evolutivo de las respuestas de adaptación de los organismos a estos materiales,
y a al ritmo veloz al que aumenta su presencia en el medio ambiente, quizá no
haya margen para que se dé. Esto significa, que muchas especies marinas
están abocadas a la extinción, lo que provocará grandes desequilibrios
directamente en ecosistemas marinos, e indirectamente en ecosistemas
terrestres.
LA ECONOMÍA CIRCULAR COMO SOLUCIÓN
Móviles, televisores, automóviles, envases de leche y refrescos,... dependemos de los productos sintéticos y no podemos imaginarnos una vida sin estos materiales. Puesto que dependemos de ellos debemos hacer un uso responsable de ellos. Para ello debemos utilizar el principio de las "6 Rs" de la economía circular, es decir: reducir, reutilizar, reciclar, rediseñar, recuperar y reemplazar.
Hay que reducir el uso de materias primas; rediseñar los productos pensando en el concepto de reutilización; reemplazar los productos solo cuando se acabe su vida útil (acabar con la cultura del derroche); reutilizar los existentes con usos alternativos; reciclar para evitar que el plástico se convierta en residuo y acabe en vertederos o en los océanos; y recuperar produciendo plásticos desde potenciales residuos.
Además en los últimos años se han
desarrollado numerosos proyectos en el reciclaje y valorización de los residuos
plásticos y en la creación y uso de bioplásticos.
BIBIBLIOGRAFÍA
Rojo-Nieto,
Elisa y Montoto, Tania. Basuras marinas, plásticos y microplásticos:orígenes, impactos y consecuencias de una amenaza global. Edita Ecologistas en
Acción. 2017.



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